|
|
Un socio de envergadura mundial
Con cerca de 500 millones de habitantes, la Unión
Europea es la tercera potencia demográfica del mundo, por detrás solamente
de China y la India. Su tamaño y su importancia en términos comerciales,
económicos y financieros hacen de ella una potencia a escala mundial que
absorbe la mayor cuota de los intercambios comerciales internacionales y
genera la cuarta parte de la riqueza del mundo.
Su envergadura y su poder económico conllevan
necesariamente responsabilidades. La Unión está a la cabeza de la
comunidad de asesores y donantes de ayuda financiera a los países más
pobres. Inmersa en un orden mundial frágil y complejo, participa de forma
cada vez más decidida en las actividades de prevención de conflictos,
mantenimiento de la paz y lucha contra el terrorismo; apoya los esfuerzos
de reconstrucción en Iraq y Afganistán, y lidera el movimiento contra el
calentamiento global y la emisión de gases de efecto invernadero.
Un poder «blando»
La Unión Europea, que nació con la vocación de aunar
todo un continente, está empeñada en mantener estrechas relaciones con sus
vecinos a fin de evitar que nuevas líneas divisorias artificiales
reemplacen a las que ya han sido superadas. Habiendo conseguido la
estabilidad y la prosperidad de sus ciudadanos, se afana ahora por
cooperar con otros países, en un mundo interdependiente, para hacerles
partícipes de los beneficios que ofrecen la liberalización de los
mercados, el crecimiento económico y un sistema político fundado en la
responsabilidad social y en la democracia.
La Unión no trata de imponer su sistema, pero no se
avergüenza de sus valores. Cualquier país europeo con un régimen
democrático puede solicitar su adhesión, si bien algunos han optado por no
hacerlo. En medio siglo, la Unión ha reunido a veintisiete países que han
sabido sumar sus recursos económicos y políticos en favor del interés
común, convirtiéndose así en un modelo de cooperación e integración para
países de otras latitudes.
La Unión actúa movida tanto por su propio interés bien
entendido como por solidaridad internacional. En un mundo cada vez más
interconectado, trabajar por un desarrollo económico que redunde en
beneficio de todos y por la estabilidad política a nivel mundial son una
inversión en el propio futuro. Prestando ayuda a otros, la Unión Europea
contribuye a hacer la vida más segura para sus propios ciudadanos dentro
de sus fronteras. No hay que olvidar que estamos asistiendo al nacimiento
de un mundo multipolar y que, en este nuevo contexto, los Estados miembros
de la Unión solo podrán hacerse oír si hablan con una sola voz.
Algunas cifras comparativas
| |
Territorio |
Población |
Riqueza |
| |
Superficie (millones de km²) |
Habitantes, 2006 (millones) |
Estándar de poder adquisitivo per cápita, 2006
(euros) |
|
Unión Europea |
4,2 |
492 |
23 600 |
|
Estados Unidos |
9,6 |
300 |
36 400 |
| Rusia |
16,9 |
142 |
9 500 |
| China |
9,6 |
1 341 |
6 200 |
| India |
3,0 |
1 117 |
2 900 |
| Japón |
0,4 |
128 |
26 750 |
Fuentes: Eurostat, Banco Mundial.
|