|
Ayuda humanitaria
La lista de los países y las regiones en los que la
Unión Europea presta ayuda humanitaria refleja fielmente la de los puntos
más conflictivos del planeta. Esta asistencia es incondicional:
independientemente de si el desastre es natural o provocado por el hombre,
de lo que se trata es de auxiliar a las víctimas lo antes posible, sin que
importe su raza o religión o las ideas políticas de su Gobierno.
La Unión canaliza esta ayuda a través de su Dirección
General de Ayuda Humanitaria (ECHO). Desde su creación en 1992, la ECHO ha
trabajado en más de cien países de todo el mundo, suministrando con
celeridad equipos básicos y suministros de emergencia a las víctimas de
desastres de todo tipo. Con un presupuesto anual de más de 700 millones de
euros, la ECHO financia también la intervención de equipos médicos y
especialistas en retirada de minas, sistemas de transporte y
comunicaciones, ayuda alimentaria y apoyo logístico.
Un año difícil
El año 2006 fue un año particularmente difícil en el
que los recursos de la ayuda humanitaria comunitaria se vieron sometidos a
una fuerte presión como consecuencia de una serie de incidentes:
-
el desplazamiento de millares de personas hacia el
sur de Sudán y las regiones fronterizas de Chad como consecuencia del
conflicto de Darfur;
-
el empeoramiento de la situación de los palestinos en
Cisjordania y Gaza;
-
las consecuencias humanitarias de la guerra en Líbano
entre Israel y Hezbollah.
La ECHO está presente además en otros sesenta países
aproximadamente, incluidos Afganistán, la República Democrática del Congo,
Sri Lanka y Tanzania. La Unión Europea sigue apoyando a las víctimas de
las llamadas «crisis olvidadas», que absorbieron en 2006 el 14 % de su
presupuesto humanitario. Es el caso, sobre todo, de Nepal, la zona
fronteriza entre Myanmar y Tailandia, Chechenia, Cachemira y la precaria
situación de los refugiados del Sáhara Occidental en la vecina Argelia.
Trabajo en equipo
Muy activa en el campo de la ayuda humanitario, la
Comisión Europea coopera estrechamente, por medio de la ECHO, con
organizaciones que trabajan sobre el terreno —organizaciones no
gubernamentales, organismos especializados de las Naciones Unidas y la
Cruz Roja/Media Luna Roja Internacional— en el suministro de alimentos y
equipos, agua potable y material de saneamiento, refugios, instalaciones
médicas y sistemas de comunicación provisionales. Ante el temor de que se
mantenga, o incluso empeore, el elevado nivel actual de desastres
naturales y conflictos armados, la Unión, deseosa de mejorar su respuesta
humanitaria, ha incrementado el número de funcionarios desplazados con
experiencia en la rápida evaluación de necesidades.
|
Chechenia: una crisis que se eterniza
Los conflictos de 1994 y 1999 siguen afectando a la
población de Chechenia; la necesidad de ayuda humanitaria sigue siendo
acuciante. Muchas de las 200 000 personas (es decir, casi una cuarta parte
de su población) desplazadas a raíz de los combates han regresado estos
últimos años de las vecinas repúblicas de Ingushetia y Daguestán. Las
condiciones de vida son duras en todo el país, incluida la capital,
Grozny.
Si bien la situación ha registrado cierta mejoría, lo
que ha permitido que, por primera vez desde 1999, la ECHO pudiera reducir
sus actividades sobre el terreno, muchos chechenos siguen dependiendo de
la ayuda financiera canalizada a través de organizaciones como la Cruz
Roja, el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados y el
Programa Mundial de Alimentos. Por su parte, la Unión Europea financia
actividades de formación destinadas a las capas más vulnerables de la
población, con el objetivo de fomentar su autonomía por medio de acciones
generadoras de ingresos, como la construcción y explotación de
invernaderos. |
|