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Contexto
El 8 de marzo de cada año se celebra el Día Internacional de la
Mujer.
Este
acontecimiento tiene su origen en las manifestaciones de mujeres de principios
del siglo XX en Europa y en Estados Unidos para reclamar mejores condiciones
laborales y el derecho al voto. En 1977, las Naciones Unidas le concedieron
rango oficial e instaron a todos los países del mundo a celebrar esta jornada en
favor de los derechos de la mujer.
Es un día de
manifestaciones a escala mundial, ocasión de reivindicar la igualdad y hacer
balance de la situación de la mujer. Tradicionalmente, los grupos y asociaciones
de mujeres militantes organizan actos para lograr sus aspiraciones, mejorar la
situación de la mujer y celebrar sus victorias y avances.
El principio
de igualdad de trato entre mujeres y hombres se recoge en el Tratado CE desde la
fundación de la Comunidad Económica Europea en 1957. Durante los últimos treinta
años, ha sido aplicado por la legislación europea en numerosos ámbitos y el
Tribunal de Justicia de las Comunidades Europeas lo ha desarrollado extensamente
en su jurisprudencia. La Comisión Europea está atenta a la aplicación de esta
legislación y, cuando procede, propone una nueva norma.
Actualmente,
la igualdad entre mujeres y hombres se incluye en todas las políticas de la
Unión Europea.
Hoy en día
se está extendiendo el uso de la palabra “género” para aludir a la igualdad de
sexos, y la Comisión está integrando las cuestiones de género en su política de
cooperación al desarrollo.
Apoya regularmente actividades destinadas a fomentar la igualdad en las
actitudes y comportamientos de los jóvenes de ambos sexos ante la violencia
contra las mujeres.
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